viernes, 27 de julio de 2012

Entre el pasado y el presente

Todo era negro, el cansancio se hacia notar en la pesadez de todo mi cuerpo, el ruido de la ciudad parecía luchar para hacerse sentir en los tímpanos de mis oídos y explotar llenos de dolor; dentro de lo que podía percibir en emociones, mi cerebro se activaba de un lado a otro y el latido del corazón se presentaba cada segundo moviendo a la par todo mi cuerpo...ahí estaba, tirada, tirada bocabajo, intentando saber qué fue lo que me llevó a este lugar, a este momento, a esta situación de encontrarme tirada en el piso.

Entonces, empecé a abrir los ojos lentamente visualizando lo que había a mi alrededor: a lo largo el pesado cemento negro grisaseo de la calle, paredes de casas descuidadas, un ambiente húmedo y nublado, y a lo lejos, una sombra que se iba alejando cada vez más...

Cuando reaccioné, mis ganas de gritarle a la sombra -¡No te vayas! eran inmensas, mi cuerpo quería pararse del piso lo antes posible para ir corriendo a detener a la sombra con mis brazos. pero estaban tan arruinados mis músculos que no podía hacer nada, mis ojos sacaban como llave de agua abierta lágrimas de no saber qué hacer. Al ver que la sombra desaparecía, entre lágrimas y la dificultad de poder recargarme sobre mis manos, llegaron a mi mente  dos preguntas:

¿Qué fué lo que pasó para haber llegado al piso?
¿Quién fue esa persona por la que tanta desesperación sentí al verla marcharse?

Ya sentada sobre el piso y sintiendo como las gotas de lluvia empezaron a mojar mi cabeza y con la vista perdida en la dirección que se fue la sombra, empecé a tranquilizar mi mente y a recordar...

- Recordar que sentí un dolor inmenso dentro de mi alma, desesperación e impotencia terrible, una decepción profunda, verguenza, mucho odio, resentimiento y coraje, lo que no sabía era porqué. Pensar si todo esto que sentía se debía a la persona que se alejaba de mí, ó qué era lo que me pasaba. Ya que por más que trataba de recordar quién era o qué había pasado no podía dar con la respuesta, tampoco sabía por que sentía tanto miedo y soledad de que esa sombra se fuera alejando cada vez más de mí.

Al estar un poco más tranquila, y poder incorporarme por completo, empecé a caminar sobre el asfalto mojado, mi ropa se torno en pesada y fria al caerme toda el agua de la lluvia, y parecía que en la cuidad solamente habitaba yo y mi soledad.

Escuchando el rebote de las gotas de lluvia en el piso, el chancleado de mi pisar entre las calles inundadas y el frío que me daba en mi cuerpo al saber que mis brazos no daban el sufuciente calor para poder contenerlo, mi  cuerpo estaba tan débil que en cualquier momento desvanecía nuevamente y caería sobre el piso; al seguir caminando mis piernas quedaron tan débiles que caí sobre mis rodillas, ya, sin la esperanza de seguir adelante, pude ver a lo lejos que alguien se acercaba a mi.

Pensé si esa sombra era la misma que me había dejado, si era la sombra de la cual tenía una gran necesidad de su presencia, pero entre más se acercaba me daba cuenta que no, no era la que yo quería que fuera. Sin poderle ver la cara se acercó tanto a mi, que sobre mis rodillas sentí que las gotas ya no me caian al cuerpo, y que sus brazos al momento de levantarme me dieron calor para quitar ese frio que parecían cuchilladas hasta el alma.

Una vez ya parada nuevamente, esa persona se puso frente a mí irradiando mucha mucha luz blanca y abrazandome dijo: "No hay nada más importante que sentirte bien, suelta lo que ya no forma parte de ti y trata de ser feliz, he venido a ti para que este cambio que llega lo hagas conociéndote a ti mismo."
Soy parte de tu evolución espiritual.
- Y entonces,- yo le pregunté - ¿Y qué pasa si no puedo afrontar las nuevas dificultades?-
Contestándome lo siguiente el - " No se trata de que el camino sea fácil o difícil si no de que te lleve a lo más elevando y profundo de ti, puesto que la gran tragedia de la vida no es el fracaso o la muerte, si no es lo que dejamos morir en nuestro interior mientras estamos vivos" Y recuerda que algunas personas llegan a tu vida como bendiciones y otras como lecciones, si caes yo he llegado para ayudarte a levantar  y que lo vuelvas a intentar¨, ¡NUNCA PIERDAS LA FÉ EN TI!

Me abrazó y me dió un beso, al momento sentía cómo su cuerpo iba entrando en mi cuerpo y me lo iba llenando de su luz, y fué en ese  momento cuando entendí que la sombra que había visto a lo lejos cuando me encontraba tirada era mi yo antiguo, estaba dejando mi cuerpo limpio de cosas negativas para que que mi yo evolucionado entrara en mi y comenzara una nueva etapa.

Entendí que muchas veces nos gusta vivir en el conformismo y aguantar todo lo que nos pasa, pero cuando decidí luchar y salir de la mediocridad espiritual, las cosas negativas, rencores, enojos, egoísmos,etc encontré  que una parte de mi no quería dejar ir todo lo que me hacía daño, pero tenia que salir del círculo vicioso y dejar que la evoloción de mi nuevo ser espiritual entrará e hiciera los cambios positivos en mí aceptando los nuevos retos.



Gracias mi Dios, por ayudarme a evolucionar!!
Gracias mi Jean por tu gran amor y paciencia.


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